Sabes que vas mucho al teatro cuando… (Blog de teatro del Rev Stan)

  1. Te alivia saber que la obra dura solo 90 minutos.
  2. Sabes qué asientos de ‘vista restringida’ en realidad no están muy restringidos
  3. Conoces la ruta rápida a los aseos para ganar la cola del intervalo o en el caso de la Nacional, a los que van para ir a donde nunca hay cola
  4. Algunos de los actores que te emociona ver en el escenario de los que tus amigos que no son del teatro nunca han oído hablar
  5. Te unes a las discusiones en Twitter sobre los diversos méritos de los diferentes esquemas de membresía de los teatros.
  6. Comparte esquemas de membresía con amigos del teatro para ahorrar dinero.
  7. Llegar a la ciudad para sentarse en el escalón frío de un teatro durante dos horas o más para asegurar un asiento de día no parece una locura.
  8. Te subirás a un tren durante dos horas para asistir a una matiné en las afueras de Londres.
  9. Compras entradas para temporadas enteras de una sola vez y te estresas un poco
  10. Habla de pruebas y tribulaciones de compra de boletos en Twitter.
  11. La detección de actores/directores en la audiencia se convierte en algo casi habitual y tienes al menos una historia que contar cuando te sentaste al lado/detrás/delante de alguien famoso.
  12. Reconoces a los críticos de teatro.

OK, ¿qué me he perdido, debe haber muchas más?

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