Reseña: Una vida en y de la música

NinaWeb3Imagen de retrato Josette Bushell-Mingo está vestida como Nina Simone, una banda de tres piezas en el escenario toca un ritmo y describe la preparación para su concierto en el Festival Cultural de Harlem en 1969. Es vívido y evocador y casi puedes sentir la emoción de la ocasión.

También es un dispositivo de encuadre interesante: la pieza termina con Josette interpretando un mini concierto de canciones de Nina Simone, para un viaje a las canciones de Nina Simone y el contexto detrás de las letras. Pero esto no es simplemente una lección de historia, también es una lección de lo poco que ha cambiado.

Cuando Josette extrae las letras de las canciones clave y les devuelve el significado original, las entreteje con su propia historia y relatos de ataques racistas recientes en los EE. UU., el Reino Unido y más allá. Cuando Nina Simone escribió Mississippi maldita sea fue una respuesta a los asesinatos racistas en Mississippi y un ‘vete a la mierda’ a la sociedad blanca. El mensaje era claro entonces y al contar la historia tanto en un contexto histórico como moderno, arroja luz sobre lo lejos que ha llegado la sociedad y lo que no ha llegado en 50 años impares.

Para recalcar el punto, Josette vuelve un arma metafórica hacia la audiencia imaginando un escenario en el que se dispara a personas blancas simplemente por el color de su piel. Es un dispositivo simple pero poderoso que hace un punto importante, varios puntos importantes. Que la injusticia, la desigualdad y el racismo siguen vivos y la revolución que cantó y anheló Nina Simone aún tiene un largo camino por recorrer.

A medida que mueves los dedos de los pies o asientes con la cabeza al ritmo de la mezcla final de canciones, ahora hay un significado más profundo detrás de la letra, pero también sirve como un recordatorio de la alegría y la experiencia compartida de la música en vivo, de la música de Nina Simone.

Esta pieza logra ser en parte celebración, en parte advertencia, en parte lección perdida y lección aprendida. Mezcla alegría, frustración e ira y no te irás sin sentir su resonancia. Es una hora y veinte minutos sin intervalo como en el Joven Vic hasta el 29 de julio antes de transferir a la Traverse en Edimburgo del 5 al 13 de agosto.

Deja un comentario